¿POR QUÉ LA PROTEÍNA DEL POLLO ES LA MÁS SALUDABLE?

Son muchísimos los beneficios que tiene la proteína de pollo en nuestra alimentación, no en balde es altamente recomendada por nutriólogos y doctores cuando se busca tener un plan alimenticio sano, ya sea con la finalidad de perder peso o por razones de salud; esto gracias a su alto contenido proteínico, vitaminas, minerales esenciales, y a los bajos niveles de grasas y colesterol que contiene su carne. Además de que su versatilidad permite prepararlo de mil maneras distintas, convirtiéndose así en un favorito de diferentes cocinas alrededor del mundo. Después de conocer estos datos querrás consumirlo más a menudo.

Una pechuga de pollo magra, sin piel y sin huesos, aporta alrededor de 27 gramos de proteína de alta calidad y contiene todos los aminoácidos esenciales para el ser humano, es decir, aquellos que el cuerpo no puede producir y que solo pueden obtenerse por medio de la alimentación. El consumo de proteínas es vital para la formación de tejidos musculares, esto incluye tejidos del corazón e intestinales; además, son las responsables del mantenimiento de nuestros órganos, células y huesos, y permiten el correcto funcionamiento de las tareas de nuestro cuerpo –anticuerpos, metabolismo, hormonas, circulación, oxigenación, etc.

La carne de pollo es una fuente importante de vitaminas; como la B, que previene cataratas y deficiencias de la piel, eleva la inmunidad, elimina debilidades, regula la digestión, mejora el sistema nervioso, previene migrañas, deficiencias cardiacas, colesterol alto y diabetes; la vitamina D, que ayuda a la absorción de calcio y fortalecimiento de huesos; la vitamina A, que mejora la vista; y de minerales: como el hierro, de gran uso para la formación de hemoglobina, actividad muscular y para eliminar la anemia; el potasio y el sodio, que son electrolitos, vitales para mantener a nuestro cuerpo hidratado; fósforo, ideal para el correcto funcionamiento de nuestro cerebro, salud dental y metabolismo; y selenio, un elemento antioxidante que ayuda a prevenir el cáncer, así como enfermedades degenerativas, inflamatorias, cardiovasculares y neurológicas.

El pollo tiene un muy bajo contenido en grasas, en comparación con las carnes rojas, sobre todo al remover la piel. Al consumir pollo en lugar de proteínas con alto contenido en grasas ayudamos a nuestro cuerpo a reducir el colesterol LDL, responsable de tantas enfermedades del corazón. Otro de sus beneficios es que nos ayuda a mantener nuestro peso regulado, así como nuestra presión sanguínea.

La lista puede seguir y seguir; al ser una proteína tan rica en nutrientes, nosotros podríamos seguir hablando los beneficios que cada uno de ellos aporta. Ahora, cada que comas pollo, sabrás que estás consumiendo un producto natural, saludable y, por demás, delicioso. Con tantas razones, ¿cómo no se nos va a antojar un rico Pollo Pepe?